Palazzo Bartolini Salimbeni

El Palazzo Bartolini Salimbeni es uno de los monumentos más curiosos de Florencia. La estética del palacio rompió con los moldes de su época, casi poniendo fin al estilo renacentista en la construcción civil. Un palacio construido a fuerza de lana.

El Palazzo Bartolini Salimbeni es… diferente. En primer lugar, porque su historia no es la de la típica familia poderosa que hizo su fortuna en la edad gloriosa del Renacimiento. Los Bartolini Salimbeni amasaron su riqueza ya en el Renacimiento tardío, cuando algunas de las demás familias de poder de Florencia decaían. Y además no lo hicieron siendo banqueros sino con un negocio mucho más manual: el de la lana. Y, sin embargo, allí estaban, en la ciudad que era el epicentro del arte con su esplendoroso palacio: el Palazzo Bartolini Salimbeni.

La familia Bartolini Salimbeni: lana, trabajo y coraje

Esto despertó la envidia de muchos florentinos que criticaron a los Bartolini Salimbeni por su origen humilde. A decir verdad, esta familia especial se ganó su dinero con sudor y no se olvidaron de recordárselo a todos. También en la misma arquitectura y detalles de su palacio. De hecho, hay una inscripción en la fachada que dice ‘’per non dormire’’ (para no dormir o por no dormir). Ponían así en muestra su espíritu trabajador y de esfuerzo. El trabajo antes que el dormir. A su vez una indirecta a algunas familias ‘’acomodadas’’ en su poder económico.

Pero hay más. La peculiar familia, no conforme, decidió dedicar otro mensaje en su fachada a sus críticos. En él leemos ‘’Carpere promptius quam imitari’’ (es más fácil criticar que imitar).

Resulta de lo más interesante pasear por Florencia y, después de haber visto el Palacio Pitti, el Palazzo Strozzi o el Palazzo Medici Riccardi, llegar a este rincón y ver como una familia de trabajadores de lana tuvo el empeño y el valor de llegar a ese nivel y mantenerse firme ante tan poderosas familias. Reinvidicando su lugar.

Palazzo Bartolini Salimbeni: rompiendo moldes

El arquitecto del edificio fue Bartolommeo d’Agnolo, que llevó a cabo la obra en 1520 y la remató en 1523. El apodado Baccio d’Agnolo, además de arquitecto era leñador. La elección de tal arquitecto, luego de conocer la historia de los Bartolini Salimbeni, no nos sorprende demasiado. Algunas fuentes apuntan a que la segunda inscripción, ‘’ es más fácil criticar que imitar’’, fue idea de Bartolommeo, para lanzar un mensaje a todo aquel que no creyera en su capacidad como su arquitecto. La frase le venía como anillo al dedo a Giovanni Bartolini Salimbeni, quien le encargó el palacio, así que aceptó satisfecho.

La estética del palacio rompió con los moldes de su época, casi poniendo fin al estilo renacentista en la construcción civil. Sus formas cuadradas, tanto en los pisos como en las ventanas, fueron una absoluta novedad. Ya que la ausencia de arcos apenas se veía, y menos en su totalidad. Pese a las críticas recibidas, a partir de su creación las siguientes edificaciones seguirían su ejemplo.

¿Cómo visitarlo?

El palacio es propiedad privada y su interior no se puede visitar. Sin embargo, una visita a su exterior puede resultar de lo más interesante. Sumado a su genial historia, el Palazzo Bartonini Salimbeni es uno de los palacios más bellos de Florencia. Justo enfrente, una gran columna da todavía más luz al lugar.

La llamada Columna de la Justicia se eleva 11 metros del suelo a escasos pasos del palacio, con una gran estatua que representa la justicia en su cima. Seguro que el ingenioso Giovanni Bartolini Salimbeni habría buscado alguna relación con su familia y la posición de la justicia delante de su casa.

Todas estas curiosidades e historias cobran vida con las palabras de un experto guía local. Escríbenos y visita con nosotros el Palazzo Bartolini Salimbeni.

Palazzo Bartolini Salimbeni