Florencia Renacentista

La época más gloriosa de la ciudad

La Florencia renacentista es la época más gloriosa de la historia de Florencia. Una vez pasadas las luchas internas y teniendo un gobierno propio, en la Edad Media la ciudad se convirtió en una potencia económica y comercial. Con familias poderosas y estabilidad económica y política, la Florencia renacentista se convirtió en el centro del arte mundial aumentando aun más su relevancia en Europa.

Una Florencia pletórica en lo económico

A inicios del siglo XV, Florencia ya contaba con numerosas familias poderosas, que en la Florencia medieval habían hecho fortuna en el comercio, el negocio de los bancos y las múltiples oportunidades económicas del auge de la urbe. Una destacó sobre el resto, una familia de banqueros: los Medici. Tanto que se hicieron con el gobierno y el poder de la ciudad, que ya se había expandido a territorios vecinos. Los Medici llegaron incluso a tener a un Papa de la familia, que desde Roma les daba un poder enorme, siendo los banqueros de los Estados Pontificios. Prácticamente intocables.

Florencia renacentista: de la riqueza a arte

Tal era el poder de los Medici. Éstos no sólo querían tenerlo sino que querían mostrarlo. Así como el poder y la grandeza de Florencia. Para ello, querían embellecer la ciudad, sus palacios públicos y privados y construir monumentos también de ambos ámbitos.

No sólo los Medici querían mostrar su poderío, muchas otras familias de la ciudad lo ambicionaban ahora que tenían fuerza económica y una posición social envidiable. Y este fue el escenario que atrajo a los grandes artistas de sus tiempos y de la historia a Florencia. Nacía así la Florencia renacentista.

La cuna del Renacimiento, el centro del mundo

Nombres como Brunelleschi, Giotto, Ghiberti y Donatello tuvieron incontables encargos a lo largo de la ciudad. El Campanile de Giotto, la Puerta del Paraíso o la Cúpula de Brunelleschi son sólo unos ejemplos de lo que ese periodo ejerció sobre Florencia. Construyéndola como hoy la disfrutamos.

Miguel Ángel fue patrocinado por Lorenzo el Magnifico, de los Medici, con quien creó incontables obras que embellecieron los palacios y calles de Florencia. Su mejor creación aun la admiramos hoy en día en la Galería de la Academia: el David.

Y muchos más artistas vivieron en Florencia en esta edad dorada. Rafael no paraba de recibir ofertas de trabajo, Leonardo exprimía su creatividad trabajando en el Salón de los Quinientos, Botticelli hacía nacer algunas de las mejores pinturas de la historia… que aun en nuestros días vemos en la Galería Uffizi. Todo en un par de siglos. Artistas que marcaron el mundo y coincidieron en tiempo y espacio en esta Florencia renacentista.

De la Florencia renacentista a la Florencia de hoy

Como toda era gloriosa, ésta también llego a su fin. El enorme crecimiento de Florencia comenzó a frenarse, llevando a una desestabilidad económica que debilitó el movimiento renacentista. Roma acabó volviéndose el centro del Renacimiento y allí se trasladaron los grandes artistas que residían en Florencia, viviendo los últimos años del Renacimiento en la Ciudad Eterna.

Poco después, los Medici acabaron siendo expulsados de Florencia, que sería dominada por la corona austríaca hasta que, en 1861, se unió al Reino de Italia, del que fue capital por seis años. Dejándole después el lugar a Roma, cuando el Reino de Italia la conquistó unificando toda la península.

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