Galería de la Academia de Florencia

La Galería de la Academia de Florencia es conocida por el David de Miguel Ángel. Su historia y colecciones son imperdibles. Acompáñanos en la lectura y descubramos juntos toda la información, los horarios y los precios del segundo museo más importante de Florencia.

Galería de la Academia de Florencia

La Galería de la Academia de Florencia es conocida por el David de Miguel Ángel. Su historia y colecciones son imperdibles. Acompáñanos en la lectura y descubramos juntos toda la información, los horarios y los precios del segundo museo más importante de Florencia.

El arte está por cualquier rincón de Florencia. Su historia es tan rica que algunos de los más grandes artistas coincidieron en espacio y tiempo aquí dejándonos una de las ciudades más bellas del mundo. Estos artistas nos legaron también innumerables obras que hoy se reparten entre los monumentospalaciosiglesias y museos de Florencia. Si hay una obra por excelencia que represente la ciudad, esa es el David de Miguel Ángel. Y ésta se encuentra en la magnífica Galería de la Academia de Florencia. En italiano, la Galleria dell’Accademia. Pero el David es sólo la punta de lanza de uno de los museos más especiales de Florencia… y del mundo. ¡Entremos!

Historia de la Galería de la Academia de Florencia

Su nombre es muy curioso y tiene más lógica de lo que parece. Pues este lugar nació en el 1784 precisamente como una academia de arte. En Florencia ya existía, en aquel entonces, un lugar dedicado a ello. Sin embargo, esta academia, refundada, juntaría ahora todas las escuelas y academias de arte para centrarlas en una única.

Pietro Leopoldo de Lorena, su fundador, tuvo la idea de crear en la academia una galería para reunir algunas obras de arte en las que los estudiantes pudiesen inspirarse y aprender. Poco a poco, y sin ser ése el objetivo inicial, esta galería dedicada a los estudiantes comenzó a acumular diversas obras de arte de gran valor. En cuestión de siglos, pasaron a ser muchas y muy importantes. Entonces, la ’’Galleria dell’Accademia’’  ganó gran fama y prestigio recibiendo visitas de admiradores y estudiosos del arte de todo el mundo. Al final, la escuela se vio muy relegada y la Galería de la Academia de Florencia se convirtió únicamente en un museo.

Entradas Galería de la Academia: horarios y precios

Las entradas de la galería de la Academia tienen un precio de 12€. Ahora bien, para los ciudadanos europeos entre 18-25 años hay un billete especial con un precio de 2€.

Los horarios de visita son de martes a domingo de 09:00 a 18:45.

Entradas galeria de la academia pagina oficial.

En un lugar con tanta historia y unas obras de tan alto valor, la mejor manera de visitarlo es acompañado por un guía local. Acompáñanos en nuestro tour por la Galería de la Academia y haz de tu viaje a Florencia una experiencia inolvidable.

El David de Miguel Ángel

Está claro que si visitamos la Galería de la Academia de Florencia no podemos perdernos el David. La escultura de Miguel Ángel es algo que hemos visto miles de veces durante nuestra vida. Estudiando de pequeños, en la universidad, en programas de viajes o en las noticias. El David de Miguel Ángel es una de las obras de arte más hemosas de todos los tiempos. Ella sola hace de la Academia uno de los lugares más importantes de Florencia cuando la visitamos.

Lo que sorprende siempre al verlo en persona es su tamaño. Pues con sus perfectas proporciones, en pantalla parece mucho más pequeño. ¡La estatua mide más de 5 metros! Y pesa… ¡más de 5000 kilos! Para tener las medidas perfectas son cifras muy grandes, ¿no? Lo cierto es que sí. Y esto hace aún más increíble la gesta de Miguel Ángel.

Para esculpirla, el maestro empleó 4 años. Del 1501 al 1504. El gigantesco bloque de mármol del que surgió su creación no se extrajo para la misma. Ni mucho menos. Diversos artistas llevaban décadas intentando sacarle provecho. Su opinión era siempre la misma: el bloque era demasiado grande y no era bueno para esculpir. Incluso uno de ellos dejó un agujero enorme en el intento. El mármol quedó prácticamente abandonado.

Un ser nacido del mármol

Miguel Ángel, en el taller del Duomo, se encontró con el famoso bloque. Se pasó mucho tiempo observándolo, girando alrededor de él… Finalmente, Michelangelo aseguró que había visto un ángel en el mármol y sólo había que sacarlo.

Cuando finalizó su obra, nadie pudo contradecirlo. El histórico artista tenía sólo 26 años.

La exactitud y el detalle minucioso del David es algo que no ha sido alcanzado de nuevo. Las uñas, las venas, el vello, su musculatura… es tan realista y perfecto que deja sin palabras.

Cuenta la leyenda que el mismo Miguel Ángel, al finalizar, golpeó en la rodilla al David gritándole ‘’¿por qué no me hablas?’’. Pues tal era el realismo que la estatua presentaba… y presenta.

Galleria dell'Accademia: esculturas de Miguel Ángel

La Galleria dell’Accademia es el museo del mundo con más esculturas de Miguel Ángel. Es decir, no sólo cuenta con la calidad, con su escultura más famosa, el David, sino también con la cantidad. Que, hablando de un genio como Michelangelo, sólo nos puede traer obras magníficas.

Los Cuatro Esclavos

En el pasillo que conduce a la Tribuna del David, la Galería de la Academia nos ofrece otras esculturas espléndidas de Miguel Ángel. Un corredor maravilloso, una forma inmejorable de introducir al David.

En este pasillo, la gran atracción son los Cuatro Esclavos de Miguel Ángel. Un conjunto escultórico de cuatro estatuas. En un principio, éstas estaban destinadas a formar parte de la tumba del Papa Julio II en Roma. Sin embargo, la prematura muerte del Papa hizo que Miguel Ángel cambiara el proyecto y los Cuatro Esclavos ya no formasen parte de la misma.

Al encontrarnos con las estatuas, nuestro primer pensamiento es que las cuatro estatuas están inacabadas y no carecen de gran importancia. Pero Michelangelo siempre va un poco más allá. Resulta que el genio realizó de forma totalmente intencionada (y acabada) las esculturas. Su idea era mostrar a cuatro figuras atrapadas en el mármol, intentando salir de él. Así veía él la escultura. Consideraba que no era el artista quien creaba las formas, sino que éstas ya estaban en el mármol y la misión del escultor era verlo y ‘’liberarlas’’.

A la muerte de Miguel Ángel, las estatuas fueron encontradas en su estudio. El florentino no las incluyó en ningún otro proyecto ni las vendió a ningún otro postor tras la muerte de Julio II. Los Cuatro Esclavos fueron sus compañeros hasta el final. Quizás, observando y pidiendo a su escultor que acabara de liberarlos antes de irse de este mundo.

San Mateo

En este mismo pasillo, acompañando a los Cuatro Esclavos tenemos otra interesantísima escultura de Miguel Ángel, el San Mateo. Una escultura, esta vez sí, inacabada… pero no a propósito. La Ópera del Duomo encargó a Miguel Ángel 12 estatuas de los apóstoles para colocarlas en la cúpula de Brunelleschi. Sin embargo, la gran cantidad de encargos que tenía el artista y los cambios en los trabajos de la cúpula provocaron que el encargo quedase apartado.

Todo lo que queda es este San Mateo, una estatua que Miguel Ángel estaba trabajando y que tenía aún sin terminar. En el bloque se puede ver un San Mateo, curiosamente, atrapado aún como sus vecinos esclavos.

En él podemos ver la fantástica técnica de Miguel Ángel, y cómo éste iba sacando del bloque las figuras que quería. Su estatua de San Mateo se muestra en una perfecta sintonía con la escultura clásica. Signo de la admiración del arte antiguo que tenía Buonarroti y que había podido estudiar en Roma.

Una apreciación que pudo hacer también, en su día en Florencia, Rafael al ver esta escultura. Un Rafael que acabaría yendo también a Roma a hacer lo propio. Es más, Rafaello acabaría trabajando para Julio II. El mismo Papa para el que Miguel Ángel realizó los Cuatro Esclavos. Una historia que se encuentra en este corredor de la Galería de la Academia. Conocido como la Galería de los Esclavos.

La Piedad Palestrina

En esta galería-corredor, en la parte más cercana al David tenemos una nueva escultura de Miguel Ángel: la Piedad Palestrina. Se trata de una representación en mármol de la escena religiosa de la piedad. En esta, la Virgen María y María Magdalena, ambas en pie, recogen el cuerpo sin vida de Cristo.

El realismo en el cuerpo de Cristo, sobre todo en sus piernas, es verdaderamente desgarrador. Miguel Ángel consigue que realmente se note el peso muerto del cuerpo de Cristo y el trabajo de la Virgen por sostenerlo. Llena de tristeza y pena.

Una leyenda acompaña a esta estatua. Pues se dice que Miguel Ángel pudo esculpirla en una cantera de mármol de Carrara, mientras controlaba algunos de sus pedidos. Parecería increíble pero, tratándose de Buonarroti… nunca se puede descartar. Aunque parece que esto no podría ser cierto, pues el mármol no es de Carrara.

La Piedad de Palestrina lleva este nombre porque es en esta localidad, Palestrina (Roma), donde se conoce que estuvo durante más tiempo la escultura. En la ciudad de Roma, por cierto, está también la Piedad más célebre de Miguel Ángel. Otra obra maestra.

El Rapto de las Sabinas de Giambologna

Pese al indiscutible reinado del David en la Galería de la Academia de Florencia, hay otra obra que compite por atraer las miradas de los visitantes. Hablamos del Rapto de las Sabinas, obra de Giambologna. La estatua en mármol la encontramos en la Loggia dei Lanzi, en la Plaza della Signoria. Esta en la Academia es el modelo en yeso realizado por el artista.

El Rapto de las Sabinas es un evento clave en la historia de Roma. Roma, en sus primeros años, crecía en población con hombres llegados de todo el Lazio… pero las mujeres no crecían en número. Lo que comprometía el futuro de los romanos. Así, Rómulo habría invitado a los sabinos, un pueblo vecino, a unos juegos. Una excusa para secuestras a las mujeres durante los juegos y mantenerlas en Roma.

Giambologna, en su Rapto de las Sabinas, demuestra su maestría y creatividad. En la escultura, tres cuerpos se tuercen y retuercen en una eterna lucha, chocando y forcejeando. Agachado en la base, un hombre parece ya vencido, protegiéndose y no queriendo mirar al segundo. Éste, en pie, agarra a una mujer, una sabina, que intenta desesperadamente escapar de su trampa. Estirando los brazos, parece clamar ayuda con horror. En un rostro lleno de miedo y horror. 

El Rapto de las Sabinas se encuentra en la sala de la Galería de la Academia llamada Sala del Coloso.

rapto sabinas giambologna

Gipsoteca Bartolini

Hablando de salas, ya hemos nombrado la Tribuna del David, la Galería de los Esclavos, la Sala del Coloso… pero tenemos muchas más igualmente llamativas. De hecho, una de las salas más impresionantes de la Galería de la Academia es la Gipsoteca. La Gipsoteca de Bartolini.

El origen de la sala tiene lugar gracias a los Lorena. En una Florencia ya sin los Medici. El gran duque ordena que una parte de un antiguo hospital se adhiera a la Academia, que crecía en importancia y en número de estudiantes. El  pasillo del hospital que correspondía a las habitaciones de las mujeres se destinó a una nueva sala de la Academia. Los Lorena confían a Lorenzo Bartolini, artista y profesor de la Academia, que llene la sala con obras de arte para que los estudiantes puedan estudiarlas, admirarlas y tenerlas como inspiración.

Aquí colocó Bartolini una preciosa colección, también con sus obras. Con los siglos, se fueron acumulando más y más, mayoritariamente esculturas. Hoy, entrar a la Gipsoteca es una de las sensaciones más especiales de visitar la Galería de la Academia.

La cantidad de arte y belleza es conmovedora. Uno no sabe realmente por dónde empezar a mirar. Y, cuando empieza, se puede permanecer durante horas descubriendo cada pieza.

galería de la academia gipsoteca

Botticelli en la Galería de la Academia de Florencia

A pesar de la espléndida colección escultórica de la Galería de la Academia de Florencia, el museo es mucho más que escultura. En él tenemos obras pictóricas de gran importancia. Algunas realizadas por los grandes artistas de Florencia y el Renacimiento como Sandro Botticelli.

En la Academia se conserva la Madonna del Mare, una obra misteriosa y bella a la vez. Su nombre se debe a que, en la ventana de la estancia representada, se observa una playa, un paisaje de mar como fondo.

En la estancia, la Virgen sostiene al Niño Jesús en brazos sentada en una silla. Los brazos de la Madre están firmes y seguros, cuidando al Niño. Sin embargo, su mirada está perdida, distraída, abstraída. Con su cabeza inclinada hacia otro lado, se deja llevar por sus pensamientos y se aleja de la escena. Una mirada perdida en la que es tan fácil perderse.

Esta no es la única obra de Botticelli que tenemos en la Galería de la Academia. Virgen con el Niño, dos ángeles y Juan Bautista es otra pintura realmente atractiva conservada en el museo.

Curiosamente, esta vez la Virgen no tiene mirada. Pues sus ojos están cerrados. Forma el centro de un grupo formado por el resto de figuras que dan nombre a la obra. Una pintura donde destaca el fenomenal talento de Botticelli y su capacidad técnica con telas, colores y su estilo pictórico inigualable.

Venus y Cupido, de Pontormo

Si hablamos de pintura en la Galería de la Academia de Florencia, no podemos no hablar de Venus y Cupido, una pintura de Pontormo. La pintura está realizada a partir de un dibujo hecho por Miguel Ángel que Pontormo, amigo suyo, llevó al lienzo con soberbia maestría.

La obra se encuentra además, en la Galería de los Esclavos, muy cerca del David, frente a la Piedad Palestrina.

Esta pintura representa a Venus, tumbada y desnuda, junto a su hijo Cupido. Ambos, con posturas retorcidas y difíciles, tan dignas y características de Miguel Ángel, se envuelven en un beso.

En un lado, vemos el arco de Cupido y sus flechas apoyadas. Olvida todo, el resto de amores y su trabajo, para atender a su mayor amor, el amor materno. Sin embargo, sostiene una flecha en su mano que Venus intenta dominar. Esto ha llevado a los estudiosos a debatir entre dos grandes interpretaciones.

Podría tratarse, efectivamente, de un ensalzamiento del amor materno. Aunque Venus y Cupido son también amantes. Esta flecha podría simbolizar el carácter siempre traicionero del amor. Su naturaleza cruel en la que, por muy fuerte que sea el amor, aun en medio de una muestra de afecto, no existe la fidelidad absoluta.

El legado de Giotto en la Galería de la Academia

Antes de que el Renacimiento llegase a Florencia, el gótico decoraba los monumentos e iglesias de la ciudad. Un arte igualmente precioso, cuyo dorado hacía brillar a los grandes talentos de la época. Uno de esos grandes talentos fue el de Giotto. Pero Giotto no fue únicamente un talento del gótico sino un artista que rompió moldes y, junto con otras grandes figuras como Donatello, marcaron las pautas para un nuevo movimiento artístico. Giotto fue uno de los padres del Renacimiento.

Su legado no sólo quedó en sus obras y en los lugares de Florencia que su genio decoró sino también en sus enseñanzas. En sus alumnos.

En la Galería de la Academia tenemos toda una sección dedicada al gótico en Florencia. Dentro de esta sección, una parte está dedicada exclusivamente al legado de Giotto, con obras de sus alumnos y seguidores. Y no sólo alumnos. Algunos, además de aprender de él, fueron también sus ayudantes. Colaboradores en las grandes obras que Giotto realizó en vida y, por tanto, los mejores conocedores de su método y talento. Recordemos que el monumental Campanile de Giotto, en la Plaza del Duomo, es también creación de este artista.

Uno de sus colaboradores más destacados fue Bernardo Daddi. De él encontramos preciosas obras en esta sección de la Galería de la Academia que nos iluminan con la belleza dorada del gótico florentino.

Galería de la Academia: museo del instrumento musical

La Galería de la Academia es arte en todos los sentidos. Hemos visto cómo nos abre a un mundo de maravillosas esculturas, pinturas, incluso a la historia de Florencia y, también, a la música.

Una arte más que también tiene cabida en el museo desde el 1991. Cuando se inaugura en la Academia la sección denominada Museo de los Instrumentos Musicales. Aquí se conservan unas 40 piezas de enorme valor histórico para la música y para Florencia.  

La mayoría son instrumentos que pertenecieron a los Medici y a los Lorena, familias con el poder absoluto en Florencia. Sobre todo los Medici, con un gusto tremendo por las artes. Lo cual nos indica la importancia de la música en la ciudad. De igual manera, a través de las piezas de esta parte del museo podemos entender el desarrollo y la aparición del teatro en Florencia. Así como de la ópera.

Entre los instrumentos, hay uno muy especial. Una viola hecha a mano por Antonio Stradivari. El más talentoso de la familia Stradivari, los más prestigiosos creadores de instrumentos de toda la historia.

La viola es la única en el mundo realizada por Antonio Stradivari y conservada en perfecto estado. El instrumento fue un encargo de los Medici. De hecho, la viola tiene grabado a mano el símbolo de los Medici. Grabado a mano por el legendario Antonio Stradivari.

En la sección, hay un equipo multimedia que nos permite escuchar el sonido que hace cada instrumento.

El museo con más visitantes por metro cuadrado

La Galería de la Academia, pese a no ser un museo de enorme tamaño, es uno de los más importantes del mundo. En una ciudad como Florencia, tan importante para el arte, es el segundo más visitado.

En Italia, es el segundo que más facturación acumula por año. Algo que nos lleva a una interesante observación. Y es que la Academia tiene, en comparación con otros museos destacados a nivel mundial, un tamaño muy inferior. Lo cual no hace otra cosa que remarcar su enorme valor y la importancia de las obras que conserva.

Cada año, la Galería de la Academia recibe 1.5 millones de visitantes. En proporción con su tamaño y capacidad, esto lo convierte en el museo del mundo con más visitantes por metro cuadrado.

Una visita cómoda

A pesar de estos números impresionantes. De que la Galería de la Academia sea el segundo más visitado de Florencia después de la Galería Uffizi y uno de los más importantes del mundo, es un museo muy cómodo de visitar.

Como hemos visto, la Galería de la Academia de Florencia es mucho más que el David. Además de contar con tal magna pieza (como si fuera poco) y toda la variedad de obras y secciones que hemos analizado, la Academia puede presumir de muchísimas cosas. De ser el museo que más esculturas de Miguel Ángel, de contar con pinturas de Botticelli, de tener el legado de Giotto, violas de Stradivari

A pesar de todo esto, su tamaño no es demasiado vasto como suele ocurrir con los museos de esta categoría. Por lo que se hace muy llevadera y cómoda su visita. 

Esta es una de las características más interesantes de la Galería de la Academia. Ya que a menudo, al afrontar una visita a un museo de este calibre, siempre debemos escoger qué ver y qué dejar de ver al ser imposible visitarlo por completo. En la Galería de la Academia no tendremos este problema y podremos disfrutar de todo el museo en una visita. Y una vez sabido todo lo que nos aguarda… ¡son grandísimas noticias!

Cómo llegar a la Galería de la Academia de Florencia

La Galería de la Academia se encuentra en el centro histórico de Florencia. Llegar a la galería una vez estamos en Florencia es muy sencillo. De hecho, el museo es fácilmente alcanzable a pie desde cualquier punto de la ciudad. Si os encontráis ya en Florencia e instalados en vuestro hotel, os aconsejaos una forma facilísima para llegar a la Galería de la Academia a pie.

Seguramente ya habréis situado la Plaza del Duomo si estáis en Florencia. Uno de los lugares clave de la ciudad. Desde la Plaza del Duomo, para llegar andando a la Academia, debemos coger la calle Via Ricasoli. Caminando todo recto por esta calle, llegaremos a la Galería de la Academia en unos 8 minutos.

Si aún no habéis llegado a Florencia, lleguéis en avión o en tren, lo más probable es que arribéis a la ciudad a través de la estación de Santa María Novella. Por suerte, la estación también está en el centro de la ciudad y podréis llegar a la Galería de la Academia desde allí en menos de 15 minutos a pie.

Si, por el contrario, estáis en un punto bastante alejado de la ciudad y queréis llegar a la Galería de la Academia en autobús, también existen conexiones muy buenas. La línea 10 os dejará prácticamente al lado. Debéis utilizar esa línea y bajar en la parada de Piazza San Marco. Desde allí, caminando por Via Ricasoli, llegaréis a la Galería de la Academia en 5 minutos.