Los Medici son una de las familias más influyentes en la historia del arte. Con toda seguridad, es la familia más importante de la historia de Florencia. Pues ostentó el poder de la ciudad durante casi 400 años. Los Medici crearon su riqueza a través de la banca y de ahí ascendieron hasta la política y a tomar las riendas de Florencia. Su interés por el arte los llevó a ser los mecenas por excelencia y los grandes impulsores del Renacimiento. Haciendo de Florencia una de las ciudades más bellas y poderosas de Italia contratando y descubriendo a grandes artistas de la época.

El poder de los Medici llegó a extenderse tanto que la familia tuvo entre sus miembros a cuatro Papas y a 2 reinas de Francia.

El nacimiento de los Medici

El primer personaje importante, con el que empieza el ascenso de los Medici, es Giovanni de Bicci. Apodado ‘de Bicci’ por el nombre de su padre. Realmente su nombre era Giovanni de Medici.

Giovanni fue el que llevó al banco de los Medici a niveles astronómicos, haciendo de la familia una de las más ricas. La banca de los Medici acabaría siendo el banco oficial del papado y la fuente de ingresos de otras familias poderosas en Italia como los Sforza.

Aunque Giovanni no se inmiscuyó en el poder político, sí que puso a los Medici como una de las familias fuertes de Florencia. A Giovanni de Bicci debemos la creación del Hospital de los Inocentes, encargado a Brunelleschi por el ‘’padre’’ de los Medici. Además de la Sacristía Vieja en la basílica de San Lorenzo.

Con el heredero de Giovanni, Cosimo El Viejo, los Medici entrarían de lleno en la política florentina.

Cosimo El Viejo

Cosimo ‘Il Vecchio’ fue uno de los personajes clave en el ascenso de los Medici. Heredando la fortuna y el gran negocio banquero de su padre Giovanni de Bicci, Cosimo no sólo estableció esa fortuna. La aumentó y metió a la familia en la administración y política florentinas, que en aquel entonces era una república.

Cosimo no gobernaba Florencia, pues, oficialmente, era una república y sólo podía tener voto, opinión. Sin embargo, su gran carisma y la admiración y respeto que otros le tenían acabó haciendo que, en la práctica, cualquier decisión pasara antes por él. Así que, en realidad, es con él con quien empieza el poder y mandato de los Medici en Florencia.

Fue Cosimo el que construyó la primera gran casa de los Medici en Florencia. El Palazzo Medici Riccardi, realizado por Michelozzo.

El nieto de Cosimo acabaría siendo un personaje fundamental para la historia de Florencia y del Renacimiento. Este nieto fue Lorenzo El Magnífico.

los medici
Cosimo El Viejo.
Lorenzo El Magnífico.

La cúspide de los Medici con Lorenzo El Magnífico

Lorenzo El Magnífico nace en el 1449 y sólo con 20 años asume el poder y gobierno de Florencia. Que los Medici se hubiesen hecho con el gobierno florentino no gustaba a otras familias, que intentaron en varias ocasiones eliminar el poder mediceo. Lorenzo sufrió uno de los ataques más sonados en contra de los Medici: la conspiración de los Pazzi. Los Pazzi eran otra familia poderosa de Florencia que ambicionaba el poder. Elaboraron un plan para eliminar a Lorenzo y a su hermano Giuliano a la vez y terminar con los Medici. El plan era enviar asesinos para cada uno, infiltrados que los acompañarían a misa y, en la Catedral, apuñalarlos.

La conjura acabó con Giuliano pero no con Lorenzo, que tomó duras represalias con los Pazzi y los asesinos.

Los Pazzi creían que los florentinos celebrarían su revuelta, felices de librarse de los Medici que habían instaurado una oligarquía derrocando la república. Lejos de ello, Florencia se volcó con Lorenzo El Magnífico y su familia. Un acto que asentó mucho más su figura y la de los Medici en Florencia.

Con Lorenzo, Florencia conoció una de sus etapas más gloriosas en lo económico, en lo territorial y, sobre todo, en lo artístico.

Los Medici y el Renacimiento

Quizás Lorenzo El Magnífico sea el mecenas más conocido de todos los tiempos. Los Medici ya habían actuado como tales antes que él con Brunelleschi y Donatello entre otros grandes artistas. Pero Lorenzo llevó esto a un nuevo nivel.

Florencia se convirtió en el centro del arte en Europa. El Magnífico ponía bajo su protección a los mejores artistas y les comisionaba continuamente trabajos para construir monumentos, decorar iglesias… todo para embellecer Florencia.

Además, promovió el estudio y la divulgación del arte. Creando una muestra gratuita de arte antiguo en el Jardín de San Marcos. Ofreciendo su propia colección para la formación de jóvenes talentos.

Lorenzo descubrió a un joven Miguel Ángel y enseguida pasó a ser su mecenas. Muchos genios como Botticelli da Vinci trabajaron bajo su protección. Pero no había codicia en tener todo el arte para sí sino sincero amor por el arte y su crecimiento. Prueba de ello es que Lorenzo envió a algunos de los mejores talentos a otras ciudades como Roma o Milán para expandir el movimiento.

Un hijo de Lorenzo acabó siendo, además, el Papa Leon X.

Hospital de los Inocentes
Hospital de los Inocentes.

Un legado incalculable

Este amor por el arte estuvo antes, con y después de Lorenzo. Sin parar de crear y embellecer Florencia. El legado de los Medici es por tanto incalculable. Muchos de los lugares importantes de los que disfrutamos hoy en Florencia se deben a ellos. Incluso la creación de la Galería Uffizi. Los Medici llegaban a comprar obras y descubrimientos de arte clásico en otras ciudades. Como la Venus de Medici en Roma.

El Palacio Pitti fue su creación como su residencia oficial. Al igual que los fascinantes Jardines Boboli, el Corredor Vasariano, las Capillas de los Medici

Pero no sólo en Florencia está su huella sino en el increíble impulso que le dieron al arte y que marcó nuestra cultura para siempre.

El último Medici

La familia Medici no siempre gozó del apoyo de los florentinos. Fueron expulsados de la ciudad hasta en 2 ocasiones. Pero siempre acabaron volviendo al poder.

Un poder que acabó en el siglo XVIII con la llegada de los Lorena a Florencia. El último miembro de los Medici fue Ana Maria Luisa de Medici. Una persona clave para nuestra ciudad.

Pues Ana Maria, como buena Medici, amaba la cultura y el arte. Ella era la última de su sangre y, sin descendientes, el final del poder mediceo era claro. También el ascenso de la familia Lorena y que estos tomarían las riendas.

Sin embargo, antes de cederlas, Ana Maria haría algo histórico y decisivo. Temiendo que los Lorena destruyeran el legado artístico que su familia llevaba siglos construyendo. Para ello, hizo firmar a los Lorena un documento en el que se comprometían a conservar y no dañar todo el arte de Florencia.

El llamado Pacto de Familia, dice literalmente que los Lorena no podrán  ‘’llevarse fuera de la capital del Gran Ducado galerías, cuadros, estatuas, bibliotecas, joyas y otras cosas valiosas que reciban como sucesión del Gran Duque (su marido Cosme III) con el objetivo de que las mismas permanezcan propiedad del estado, para la utilidad del público y para atraer la curiosidad de los forasteros.’’

ana maria luisa de medici
Ana Maria Luisa de Medici. Retrato conservado en el Palacio Pitti.

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