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La Primavera de Botticelli es una de las pinturas obras maestras de la historia del arte. Una obra que nace en pleno Renacimiento, con los Medici en el poder y en una Florencia que es el centro y cuna del arte acogiendo y potenciando a los grandes artistas del momento.

Uno de ellos, protegido de los Medici, es Sandro Botticelli. A quien, parece ser (no tenemos confirmación histórica pero sí grandes indicios) los Medici encargan esta pintura de La Primavera a finales de los 70 del siglo XV. Sandro era en aquel entonces uno de los pintores preferidos de la familia. La obra podría haber sido un regalo de un Medici a su prometida por motivo de su boda. Una pintura que acabaría siendo considerada como una de las mejores jamás creadas. Hoy, conservada en la Galería Uffizi.

Nace la primavera

En una primera visión general, en la Primavera de Botticelli podemos ver a diferentes personajes que interactúan en una especie de bosque. Un bosque en flor, como si estuviese en el comienzo de la primavera.

Cada uno de estos personajes tiene un significado y una identidad muy concreta. Botticelli nos cuenta una historia, nos dice cómo nace la primavera, su eterno ciclo y su belleza.

Un rasgo característico de Botticelli y que lo diferencia de otros grandes pintores es el priorizar la belleza sobre los aspectos más técnicos. El darle más importancia a la historia representada que a la simetría, punto de fuga y otros aspectos más matemáticos de la pintura. Algo que, por ejemplo, Leonardo da Vinci llevó a niveles nunca vistos pero manteniendo la belleza.

Esto no quiere decir que Botticelli no supiese o no tuviese las capacidades para potenciar más estas cosas. Quiere decir que anteponía otras si, en su opinión, la belleza o la idea del cuadro podía verse afectada. Un ejemplo de eso es que en su Primavera, la figura que la representa está en un lateral. El centro es ocupado, precisamente, por la diosa de la belleza: Venus. Esencia de la primavera.

la primavera de botticelli

Cloris, Flora y la Primavera de Botticelli

A la derecha del cuadro tenemos un primer grupo de figuras. Una es masculina, azul y alada que representa a Céfiro, dios del viento del oeste, el que trae la primavera. Céfiro agarra a una figura femenina, la ninfa Cloris que, a su vez, parece como caer y chocar con la tercera figura, serena y tranquila, llena de flores: la Primavera.

Botticelli representa aquí la creación de la primavera según la mitología. Céfiro, dios del viento, ve en el bosque a la ninfa Cloris, de la cual se enamora locamente. El carácter tozudo del dios hace que al momento decida que quiere hacer de Cloris su esposa. Obsesionado, sin intentar cortejar a Cloris, intenta raptarla  ante la reacción de pánico de la ninfa.

Céfiro, al momento, viendo a la ninfa de quien se había enamorado con semejante sufrimiento, se arrepiente y siente una enorme culpa. Decide soltar a Cloris, a quien había agarrado y quería llevarse al vuelo, de nuevo en el bosque. Y para compensarla por su comportamiento, la convierte en diosa, en Flora, en la Primavera.

Por ello, en la pintura, Botticelli pinta a Cloris cayendo hacia Flora, pues representa el momento exacto en el que Céfiro la convierte en diosa y se transforma en la Primavera, en Flora.

Esta transformación puede apreciarse en el vestido de Flora, que gradualmente se está convirtiendo también en flores. De su rostro, igualmente, comienzan a salir flores.

Todo pintado con una belleza y elegancias magníficas, genialidad de Botticelli.

Cupido y las Tres Gracias

En el centro de la pintura no sólo está Venus, también su hijo, Cupido. El pequeño ángel que sobrevuela la figura de Venus con el arco cargado y los ojos vendados. Pues el amor es ciego… o no tanto. Al menos no en La Primavera de Botticelli. Pues la flecha está dirigida hacia las Tres Gracias. Tres figuras femeninas a la izquierda de la pintura.

Las Tres Gracias representan muchos valores, pero se identifican también con tres etapas de la mujer: virgen, novia y esposa. En esta escena podemos ver cómo las tres bailan. Una dirige la danza, la esposa. Otra, la sigue bajo la iniciativa de la primera, la novia. Otra, se une más tímida para aprender, la virgen.

Cupido dirige claramente su flecha hasta esta última. Una flecha, además, de punta dorada. Pues son las que provocan el enamoramiento.

Ya en un afecto previo a recibir la flecha, vemos como la tercera de las gracias no presta demasiada atención al baile y centra su mirada en la figura más a la izquierda del cuadro: el dios Mercurio.

cefiro
Detalle de Céfiro y Cloris.

Mercurio en la Primavera de Botticelli

A la derecha del cuadro teníamos el inicio del mito de la primavera, con Céfiro creando a Flora a través de la ninfa Cloris. Pero, ese inicio bien podría estar en Mercurio, como nos muestra Botticelli.

A la izquierda de la pintura, elegantemente absuelto y apartado del resto de interacciones de este bosque tan especial está Mercurio. Dios mensajero que, entre las nubes, va llevando mensajes de unos dioses a otros. Lo distinguimos gracias a, entre otras cosas, sus sandalias aladas características.

Mercurio está distraído del resto de personajes, a sus quehaceres. Pero, sin parecerlo, son clave para que todo eso pueda suceder. Un verdadero inicio. Mercurio, con su bastón, está conteniendo las nubes que intentan entrar en el bosque. Con ellas, el buen tiempo, Flora, la primavera y su belleza (Venus) no podrían tener lugar.

La lectura de la pintura

Así, como una historia, podemos leer de derecha a izquierda (y viceversa) La Primavera de Botticelli y saborear su belleza, personajes  y peculiaridades.

Podemos empezar por la izquierda. Mercurio contiene el mal tiempo, el bosque es un lugar ideal para la alegría de las Tres Gracias y la belleza (Venus). Con ellas están las Ninfas. Una de ellas llama la atención de Céfiro y, como ya hemos visto, Cloris acaba convirtiéndose en Primavera.

Podemos empezar desde la derecha. Céfiro rapta a Cloris, se arrepiente y la convierte en Flora, surge la Primavera. Su centro es la belleza, con Venus, con ella las Tres Gracias festejan y, para hacerlo posible, Mercurio contiene las nubes.

Detalle de Flora, la primavera personificada.

Un Botticelli botánico

Como vemos, uno puede entrar en La Primavera de Botticelli y perderse con cada detalle, cada personaje. Y no sólo eso, todavía no hemos hablado sobre la flora (no la diosa sino las plantas y flores) de la pintura. En ella, podemos apreciar más de 150 especies diferentes. Todas autóctonas de la Toscana y Florencia.

No son flores que Sandro Botticelli se imaginó y creó pintando sino especies reales. Es más, tal era la perfección del pintor que se puede apreciar cómo las flores fueron ‘’retratadas’’ una a una por el genio.

Botticelli salió con su Primavera a los jardines florentinos y, a vista, iba representando en el lienzo cada una de las plantas para darle el mayor realismo posible.

Simonetta Vespucci, eterna con Botticelli

Simonetta Vespucci fue el gran amor de Botticelli. Su musa y amor platónico. Porque, de Simonetta a Sandro, no lo hubo. Ella fue la esposa de Marco Vespucci, de quien estaba enamorada.´

Pero la joven robó el corazón a toda Florencia con su belleza, incluso a Lorenzo el Magnífico. Botticelli en muchas de sus obras, para representar el rostro de la figura femenina ideal, utilizaba el de su admirada Simonetta. Ya la dejó inmortalizada en su Venus.

Pero en ‘La Primavera’, anterior a ésta, todos los rostros femeninos parecen pertenecer al de la legendaria Simonetta. De nuevo, eterna en el arte de Sandro.

Cómo ver La Primavera de Botticelli

La pintura se encuentra en Florencia, en la Galería Uffizi. Uno de los mejores museos de Florencia y del mundo. De hecho, en él podemos disfrutar de algunas otras obras maestras de la historia del arte y del mismo Botticelli.

Para visitar los Uffizi, actualmente existen los siguientes horarios:

De miércoles a viernes: 14:00 – 18:30.

Sábado y domingo: 09:00 – 18:30.

El precio de la entrada es de 20€, 2€ para los ciudadanos europeos entre los 18-25 años y gratis para los menores de edad.

La mejor opción para conocer La Primavera, visitar los Uffizi y disfrutar de todas sus obras de arte es hacerlo acompañado por un guía. ¡No lo pienses más y únete a nuestro tour!

Comentario

    septiembre 7, 2022

    Thanks for your blog, nice to read. Do not stop.

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